lunes, 15 de julio de 2013

LA FARRAPONA




Este lugar se dio a conocer con la Vuelta Ciclista a España del 2011, no sabía ni donde quedaba, luego ya me informé, estaba en Somiedo, y estando en este concejo seguro que era un sitio espectacular. Mi sorpresa fue que estaba en el famoso Valle de Saliencia, un sitio que hacía tiempo que quería ir y la sorpresa fue mayor al saber que los lagos estaban allí mismo.
Con el tiempo fui y me impresionó mucho, tanto que hoy os propongo ir porque sé que no os defraudará lo que vais a ver, lo tiene todo, paisaje, lagos, tranquilidad.
Para llegar al concejo de Somiedo, podéis ir por Belmonte de Miranda, también podéis llegar por el puerto San Lorenzo en Teverga, este puerto es un punto de partida para iniciar la famosa ruta de la Calzada Romana de la Mesa, y también podéis ir por la vecina provincia de León cogiendo la primera salida de la autopista, pasar por Sena de Luna, Santo Emiliano, llegar a Piedrafita de Babia, y de aquí desviaros hasta  Puerto ya en el alto, en Somiedo y de allí bajar hasta la poblacion de Pola de Somiedo; esta zona es preciosa, en principio con el pantano, luego con su rio que discurre al lado de la carretera, con sus peñas blancas y sus pequeños pueblos todos de piedra y por último bajar el puerto de Somiedo, si vais por aquí no perder detalle de lo que veis durante el trayecto, seguro que volveréis por la zona. 


La desviación a La Farrapona se encuentra bien indicada, está cerca del pueblo de Pola de Somiedo, al lado de una pequeña presa, allí veréis la señal que indica al Valle de Saliencia y a La Farrapona. 
La entrada en el Valle impresiona ya que hay que atravesar un túnel para acceder a él, y también el primer pueblo Veigas, ya que en medio del pueblo se pueden ver las famosas cabañas de teitos de escoba aquí podeís hacer una pequeña parada para ver el pueblo y tomar algo.  
A partir de aquí todo subir, la carretera es ancha, no hay problema, el último pueblo es Saliencia, (tomar nota para la vuelta), seguir subiendo, a partir de aquí la pendiente ya es más pronunciada, y las vistas al ir cogiendo altura van siendo más espectaculares. Al llegar al alto se termina la carretera y continúa una pista que sigue hasta el pueblo leonés de Torrestío, para ir allí habrá que disponer de un coche todoterreno o ir caminando, de momento no conozco esta zona, hay que dejar sitios sin ver para obligarse a volver.
 

El itinerario que os propongo, además de disfrutar de las vistas que se ofrecen desde el alto, es subir a ver Los Lagos, los famosos Lagos de Somiedo o de Saliencia. Para ver el primer lago, La Cueva, seguir una pista que sale del aparcamiento, está a menos de 1 km. Al llegar allí comprobaréis que en ese lugar antiguamente había unas minas de hierro porque existen restos de edificaciones y hay una pista que sube montaña arriba que está hecha de escombros rojizos de la mina, la verdad es que a pesar de todo esto el sitio es precioso. Deberéis subir por la pista para poder ver los demás lagos. El día que fui hacía mucho calor y el escombro de la pista desprendía más calor todavía pero mereció la pena. La verdad es que no es mucho trayecto, subir entretenidos mirando el lago que queda abajo, el lago se va viendo diferente según tomáis altura pues se va viendo desde ángulos distintos, y casi sin daros cuenta estaréis en el alto, y ya desde ahí hasta los otros dos lagos unos pocos metros. Los lagos, Cerveiriz y Calabazosa están juntos, podréis encontrar un punto donde ver los dos a la vez.
Como es un sitio poco frecuentado, ya que la mayor parte de la gente se queda en el primer lago, os encontraréis allí arriba solos con todas las montañas a vuestro alrededor y los lagos a vuestros pies sin más sonido que algún pájaro, me dije que estaba oyendo el silencio, algo que solo otra vez pude experimentar y que ya os contaré, es algo que no se puede contar, hay que experimentarlo. Disfrutar de las vistas, del momento y llenaros de todo lo que veis y sentís para que podáis disfrutar de ello en cualquier momento cuando no estéis allí.
Cuando vayáis de vuelta no marchar corriendo, seguir disfrutando del paisaje pues os daréis cuenta que no es el mismo para subir que para bajar, la perspectiva es diferente y las sensaciones también.

Perdonar por la calidad de las fotos que hice, no son buenas ya que están hechas con mi iPod pero valen para daros una idea de lo que vereis.



lunes, 8 de julio de 2013

DESCUBRIR OTRO OVIEDO



Propongo una salida al campo pero sin salir de Oviedo, descubrir otra parte de la ciudad, un paseo que no os dejará indiferentes, os gustará, está lleno de naturaleza y cultura. La idea es ir al campo estando en la ciudad y para ello no os hace falta utilizar el coche, el autobús urbano os puede acercar hasta allí. Es la línea 7 la que debéis tomar, la que llega hasta el barrio de La Florida, hay que ir hasta la última parada "Florida 1", tendréis luego que retroceder unos 50 metros y encontrareis el parque Camino de Santiago, por ahí es por donde propongo empezar la excursión.

En este parque Camino de Santiago siempre encontraréis gente, paseando, tomando el sol o haciendo gimnasia. La idea es tomar la cuesta y cruzar el Parque hasta su punto alto, ya al coger altura vamos viendo el Parque del Oeste que está justo enfrente, el campo de futbol del Oviedo y ya al fondo la Sierra del Aramo. Se termina la cuesta y llaneamos un poco, ya nos vamos adentrando entre árboles, enseguida nos encontramos con una portilla por la que entramos en el parque Purificación Tomás, en este parque hay horario de apertura y cierre y no se permiten animales. 



Aquí tenemos dos caminos, en realidad se terminan uniendo, es un circuito, yo propongo ir por la izquierda, entras más en la arboleda, te aleja de la ciudad, enseguida dejas de oír los coches y solo oyes pájaros y el sonido de un arroyo que baja de la montaña, todo esto rodeado de árboles de todas clases, a la izquierda la vegetación de montaña existente desde siempre, castaños, robles, y a la derecha la del parque, manzanos, abetos, chopos. 



 
Es en este punto donde te olvidas que estas en la ciudad, no se oye nada más que la naturaleza, es muy relajante, luego ya empiezas a subir un poco y vas viendo aparecer otra vez la Sierra del Aramo y la ciudad a nuestros pies, es una vista preciosa, aquí llegamos al punto donde se unen los dos caminos que indicaba anteriormente pero la idea es seguir subiendo por la cuesta que pasa al lado del pinar. 


En este cruce de caminos hay unas pistas de tenis, frontón y baloncesto, también está el vivero municipal. Detrás de estas pistas hay unas mesas donde poder descansar, la verdad es que hay por todo el parque, pero aquí veréis enfrente la montaña con el pueblo de Ules a sus pies, aquí ya no sabes dónde estás, ya no te acuerdas que estás en la ciudad. 
Luego podéis subir la cuesta o cruzar entre los pinos, esto también merece la pena, si lo cruzáis veréis otra parte de Oviedo a vuestros pies, y entreteneros tratando de encontrar donde está una calle o un edificio, la verdad es que cuesta un poco localizar algo al verlo todo tan amontonado pero es un buen entretenimiento, también veréis la entrada principal del parque y las pistas de voleivol que están en la entrada.
Al final en el alto hay una salida del parque, por aquí si salís a la izquierda hay un camino rural que os lleva al pueblo de Ules, la verdad es que merece la pena. Si seguís por el camino central pronto os veréis cruzando una carretera que viene de Ules y del Centro Asturiano, la cruzáis y os adentráis por un camino que sale al lado de un aparcamiento, os aconsejo que subáis por él, os llevará a los Monumentos, las joyas del Prerrománico Asturiano, Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, pero llegamos a ellas desde un sitio diferente al acostumbrado, también cruzaremos un bonito pueblo, aquí está el Centro de Interpretación del Prerrománico, el camino termina en San Miguel de Lillo, no entro a valorar esta parte final de la ruta, porque ya todos conocen estos monumentos pero entrar en ellos desde un lugar donde no se ve asfalto ni coches para mí fue una sensación muy diferente, espero que os guste.


La idea de esta ruta es que os sintierais como si hubieseis hecho una escapada fuera de Oviedo, como si estuvierais de turistas en un lugar diferente y sin salir del lado de casa. La vuelta para qué decir nada, por el mismo sitio por donde vinimos, eso sí, al llegar al parque, en el cruce de caminos dirigirnos hacia la izquierda para retornar por la zona del parque que queda por conocer, y bajar otra vez al barrio de La Florida entrando en la ciudad aunque no tan ciudad ya que este barrio está lleno de campo por todos sitios. Espero que al final haya merecido la pena este pequeño paseo turístico.

jueves, 4 de julio de 2013

LLANES A VISTA DE PAJARO



El otro día salí de casa con la idea de hacer unas fotos desde el pico del Mazucu en el concejo de Llanes, y la verdad es que fotos desde el Mazucu sí hice, pero no las fotos que tenía en mente. El caso es que desde allí se puede ver casi toda la costa del concejo de Llanes, pero al llegar allí no pude ver nada.
La primera vez que fui a ese lugar no llevaba cámara, la segunda no había luz suficiente; esta vez hacía un día de sol espléndido y ya caía la tarde, la luz sería la apropiada, no había nubes, mejor día imposible. Llevaba el paisaje idealizado en la memoria pero no lo encontré, me encontré con otro paisaje diferente pero también impresionante.
El Mazucu, se alza destacado en la antesala de la impresionante Sierra del Cuera, se ve casi desde toda la costa llanisca, se le reconoce porque en su cima hay unas antenas de televisión. Cuando subo allí me digo, voy a ver Llanes a vista de pájaro. Hay unas vistas impresionantes, se ve toda la costa recortada con sus entrantes y salientes al mar, sus islotes, sus pueblos costeros y los del interior con sus casas intercaladas entre el verde de los prados y los árboles y el blanco de las peñas que salpican el terreno. Mi idea era ver todo esto pero según voy subiendo veo que comienza a salir la niebla, aun así todavía pude ver algo de la costa. Seguí para arriba, la niebla estaba alta y en la montaña lucia el sol, la ruta es rápida de hacer y aún podía cambiar el día y desaparecer la niebla, en Llanes el tiempo puede cambiar varias veces a lo largo del día.  



La idea de seguir fue la mejor, no vi lo que esperaba pero lo que me encontré no me desagradó nada, fue precioso. La subida me resultó muy placentera, acompañada con un agradable concierto de las vacas y ovejas, y de los pájaros con sus cantos, además del calor del sol y el ir y venir de algún banco de niebla, fue muy bonito, además a media ruta tuve una sorpresa muy agradable, en una zona donde se acumuló un poco más la niebla veo salir de una curva un caballo, fue de película, como una aparición entre la niebla, con el sol detrás deslumbrante, un caballo negro con su melena agitada por el trote y la brisa …, como una aparición, aún tengo esa imagen grabada en la retina, he recogido algunas imágenes pero ya no fueron de ese preciso momento, no obstante esa imagen ya está grabada en mí. 







El paisaje durante la subida era tal como lo recordaba, un paisaje verde salpicado de rocas blancas y flores, pero lo que me esperaba al final no era una vista de toda la costa llanisca y del mar Cantábrico, lo que me esperaba era un mar de nubes blancas a mis pies con la Sierra del Cuera esplendida comprimiéndolas para que no se escaparan y un sol brillando encima de mí buscando ya una montaña donde ir a ocultarse pues ya caía la tarde. 




No era lo que esperaba, pero lo que encontré era precioso, no tenía nada que desmerecer, no siempre se tiene la ocasión de encontrar un mar de nubes a tus pies. Lo que hice fue aprovechar este momento para hacer fotos de esta maravilla de la naturaleza porque no sé si tendré la oportunidad de otra ocasión igual. Lo que sí sé es que volveré otra vez para hacer las fotos que siguen pendientes, ¿qué me encontraré la próxima vez?, lo que sea seguro que será bonito.

LA RUTA

Es una bonita ruta para los que no son de mucho caminar, ya que se puede subir casi hasta el alto en coche. El punto de partida puede ser Llanes, y de ahí dirigirse hacia el pueblo de Pancar y seguir hacia otro bonito pueblo que ya está en la ladera de la montaña, Parres, continuar todo el pueblo hasta la salida y a partir de aquí ya será todo subir. Es una carretera estrecha pero con buen piso, la carretera va serpenteando montaña arriba guiada por los árboles, pláganos, que hay a ambos lados de la carretera que parece que nos van indicando el camino. Ya a medio recorrido se puede intuir el paisaje que se verá desde la cima del Mazucu. 


En llegando al alto antes de que la carretera comience a bajar otra vez habrá que dejar el coche, y a la derecha al lado de una bonita casa de piedra tomar la pista que conducirá al Picu. A unos 100 metros hay un mirador desde donde se puede ver una pequeña parte de la costa sin falta de subir al Mazucu, pero os aconsejo no quedaros aquí, son solo 45 minutos a ritmo de paseo y parando a hacer fotos, tiene muy escasa pendiente, y sin daros cuenta os encontrareis en la cima y podréis ver unas vistas espectaculares. Disfrutar del paseo.



miércoles, 3 de julio de 2013

ERMITA DE SAN EMETERIO



En la costa del concejo de Ribadedeva, oriente de Asturias, en Pimiango hay una ermita que pocas personas en Asturias, a parte de las del lugar saben de ella, fue dada a conocer en una famosa película, “El Abuelo”, de José Luis Garci, interpretada por Fernando Fernán Gómez y Cayetana Guillen Cuervo. Una importante escena de esta película se rodó en los soportales de esta ermita de San Emeterio. Desde ese momento he querido conocer donde estaba y hace unos años y de forma casual me encontré ante ella. 



Hoy he querido volver a ese sitio, el lugar donde está es precioso, al lado de unos acantilados y rodeada de un bosque de encinas. También decir que allí al lado está la Cueva del Pindal, considerada desde el 2008 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y de la que hablaré en otro momento ya que aún no la conozco, aunque de este año no pasa.
Detrás de la ermita una pequeña ruta o mejor dicho un pequeño paseo a las ruinas de un monasterio cisterciense, Santa María de Tina, la verdad es que es un milagro que estas ruinas sigan en pie.
El recorrido hasta allí es precioso, atravesaremos un bosque de encinas, a medio camino cruzaremos un pequeño puente desde donde podremos ver en época de lluvias, una pequeña cascada de agua y como  desde allí mismo  ese agua cae al mar. 
Enseguida llegamos a las ruinas del monasterio que aparecen en medio de la vegetación casi milagrosamente; es fácil sentirse exploradores por un día, e imaginarse como sería ese monasterio en sus tiempos. Desde aqui oímos que el mar suena cerca de nosotros, seguimos caminando entre las encinas y enseguida nos vemos encima de la mar. Es impresionante vernos en medio de un bosque de encinas y el mar a nuestros pies todo eso con el sonido de la naturaleza acompañándonos.



Cuando emprendía el regreso me encontré con un grupo de personas, un señor me preguntó ¿falta mucho para llegar al monasterio?, no, contesté, no, está a pocos metros de aquí, ¿dan algo allí? me preguntó, yo levanté las manos y le señalé el paisaje que nos rodeaba, y le dije, el sonido de los pájaros, la brisa, el ruido del mar, ¿le parece poco?, y después de ver las ruinas diríjase a los acantilados es precioso, las mujeres que iban con él me sonrieron y me dijeron, tiene razón, el paisaje ya es el regalo.